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Ver la vida a través de una lente diferente ayudó al sobreviviente de cáncer Bardo Zepeda a luchar en su batalla y ganar.

Pocas horas después de haber sido diagnosticado con cáncer de colon en etapa 4 en 2015, Bardo Zepeda recibió lo que describió como el mensaje más tranquilizador y alentador de su hijo de 23 años, Bardo Nisael Zepeda.

"Aunque estaba llorando y devastado por la noticia, me dijo con mucho coraje y valentía: ‘Papá no todos mueren de cáncer. Piense en ello como una gripe. Nuestra familia es más fuerte que eso. Lucharemos juntos’”, dijo Zepeda. "Al principio sonaba irracional".

Después de reflexionar y asimilar la noticia, esa simple pero poderosa analogía se convirtió en el nuevo lema de vida de Zepeda, lo que lo ayudó a mantenerse fuerte en su batalla.

Después del diagnóstico, el cáncer comenzó a diseminarse rápidamente por otras partes de su cuerpo. "Los médicos me dijeron que solo tenía cinco meses de vida", dijo Zepeda. "Sin embargo, estaba decidido a vencer las probabilidades".

"Por supuesto, fue difícil asimilar el diagnóstico, pero mi fuerte deseo de estar siempre presente para mi hijo, mis hijas y mi esposa me motivó a no rendirme y a no perder la fe en Dios, los médicos y las enfermeras".

A lo largo de su tratamiento, Zepeda recibió muchas sesiones de quimioterapia y radiación en Mission Hope. También se sometió a una cirugía crítica de 13 horas en el Centro Integral Jonsson de Cáncer de UCLA, un afiliado de Mission Hope.

“Misión Esperanza (Mission Hope) ha sido una bendición en mi vida. Todas las almas que trabajan allí están verdaderamente dedicadas a salvar vidas: siempre sonríen y se preocupan por ti como familia”.

La lucha contra el cáncer ha sido una "bella odisea", dijo. "Parece irónico, pero el inmenso apoyo que recibí de los profesionales locales fue muy reconfortante". Zepeda dijo que no estaba al tanto de todo el apoyo y los recursos disponibles para los pacientes con cáncer que residen en la Costa Central y lamenta ignorar los síntomas que tuvo durante casi un año antes de ser diagnosticado.

"Solo me habían realizado una colonoscopia, y eso fue cuando tenía 41 años", dijo el nativo de México de 54 años de edad y ex trabajador de la industria de la construcción. "Honestamente, tenía demasiado miedo de ir al médico y descubrir que algo estaba mal, así que evité ir, como sé que muchos hombres hispanos lo hacen".

Él no quiere que nadie más aprenda de la manera más difícil lo esencial que es tener un enfoque proactivo hacia la salud. Zepeda aboga por la detección temprana del cáncer colorrectal.

"No esperen hasta que sea demasiado tarde, y no tengan miedo de visitar al oncólogo para hacerse chequeos regulares", dijo.

Zepeda dijo que está muy agradecido por tener una segunda oportunidad en la vida.

“Ahora, valoro mucho más cada órgano de mi cuerpo; las melodías de los pájaros que escucho y cada atardecer que veo. También estoy muy agradecido con Mission Hope, mi familia y amigos por su apoyo emocional y financiero".

Zepeda ahora es un voluntario activo en grupos de apoyo donde es interprete de del ingles al español en eventos y programas de alcance comunitario que Mission Hope organiza para sus pacientes varones con cáncer.

Al compartir su experiencia con otros, Zepeda espera animarlos a tener fe.

"Después de que las personas descubren que tienen cáncer, es común verlos caer en una profunda depresión, pero no podemos olvidar que incluso en los momentos más oscuros de nuestras vidas, Dios está con nosotros", dijo.

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