{{featured_button_text}}

La graduada de la escuela preparatoria de Righetti High School nunca esperó que su puntaje académico GPA perfecto, su empleo como tutora, y más de 200 horas de trabajo voluntario le darían algo más que un lugar en la lista del rector de Hancock College.

Pero sus esfuerzos fueron premiados.

El jueves por la noche, ante una multitud de 800 compañeros de clase, educadores y miembros de la comunidad que se reunieron para el Banquete Anual de Becas de la Fundación Hancock College, los administradores nombraron a la estudiante, Jennifer Cervantes, como la ganadora de la Beca Marian Hancock, el premio principal de la Fundación.

Dado por un panel de 15 miembros de la facultad, el personal y los miembros de la fundación, la beca de $10,000 reconoce al estudiante más destacado de la universidad cada año.

"Nunca me imaginé que estaría aquí", dijo Cervantes con incredulidad, agradeciendo a sus padres, amigos y profesores de Hancock College por los dos años de apoyo. Con destino a Cal Poly o UC Berkeley este otoño, Cervantes les recordó a sus compañeros de clase que si alguno de ellos efrenta dificultades, que "sigan adelante y sean persistentes".

"Dondequiera que vayas, lo lograrás", agregó. "A donde quieras ir, llegarás".

El superintendente/presidente de Hancock College, Kevin Walthers, felicitó a Cervantes por su arduo trabajo, perseverancia y éxito. Los miembros de la facultad que apoyaron su nominación elogiaron su amabilidad y determinación.

"Este es un momento muy especial para mí", dijo su padre, Isidro, quien observó desde la primera fila a Cervantes que caminaba en el escenario para aceptar su premio. "Me siento muy orgulloso por los elogios que le dieron cuando recibió su beca".

En total, 325 "estrellas en ascenso" (estudiantes como Cervantes, que se transferirán a una universidad de cuatro años o regresarán a Hancock en el otoño) obtuvieron 433 becas equivalentes a un valor de más de medio millón de dólares. Jon Hooten, el director ejecutivo de la Fundación, dijo que la ceremonia vale mucho más que el dinero que los estudiantes recibieron.

"Mira a su alrededor", dijo, señalando a los cientos de personas sentadas codo a codo describiendo el entorno como una cena intergeneracional. "Este es el Condado Norte; es gente de Santa María, Lompoc y el Valle de Santa Ynez ... todos convergen aquí en torno a un objetivo compartido: ayudar a los jóvenes a avanzar en sus metas y sueños".

La síndica del distrito 1, Hilda Zacarías, presidenta de la junta directiva de la universidad, les dijo a los estudiantes que celebren y disfruten la noche. Para ella, la beca es más que un premio monetario; es un signo de apoyo por parte de la comunidad universitaria en general.

"Esta universidad cree en ti", agregó. "Los vemos a todos como estrellas en ascenso y sabemos que les esperan grandes cosas".

La oradora principal, Nicolasa Sandoval, directora de educación de la Banda de Indios Chumash de Santa Ynez y miembro de la junta estatal de educación, alentó a los estudiantes a continuar su camino hacia la educación superior a pesar de cualquier obstáculo o callejón sin salida.

"Su elección no es fácil", dijo a los estudiantes. "Reorganizará muchas cosas en su vida para mantenerse en este camino. Habrá decisiones y luchas difíciles. La decisión que tomaste de continuar tus estudios académicos es para tu beneficio, pero también para el de todos nosotros".

Be the first to know - Sign up for Breaking News

* I understand and agree that registration on or use of this site constitutes agreement to its user agreement and privacy policy.
0
0
0
0
0