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Elizabeth Pico, una enfermera del departamento de Cuidado Extendido del Hospital Marian, está siendo reconocida durante la Semana de las Enfermeras.

Elizabeth Pico recordó la razón por la que se convirtió en enfermera: hace años, mientras vivía en Guadalupe, cuidaba a su abuelo que había sufrido un derrame cerebral.

Luego, en 1997, Pico se graduó de un programa de asistente de enfermería certificado. Años más tarde, se convirtió en enfermera vocacional con licencia (LVN, por sus siglas en inglés) en 2004. Realizó cuidados de heridas durante dos años como LVN, y luego asistió a la escuela de enfermería en el colegio comunitario, Allan Hancock College. Mientras estaba en la escuela, ella tenía una hija de 4 años y ahora tiene cuatro hijos.

Ella dijo que no podría haberlo hecho sin el apoyo de su esposo.

"Quería lograrlo, lo deseaba demasiado", dijo Pico acerca de completar sus estudios. “La enfermería no es para todos. Se necesita habilidad, dedicación y compromiso”.

A los 40 años, con 22 años de trabajo en Dignity Health, Pico es ahora la Directora de Enfermería en el departamento de Cuidado Extensivo de Marian y como enfermera educadora se enfoca específicamente en implementar regulaciones y mejoras. Ella trabaja con muchos estudiantes de enfermería y enfermeras nuevas, y describe ser una enfermera educadora como un "cambio cultural".

Una de sus responsabilidades es constantemente leer libros, investigar, y actualizar su conocimiento sobre los procedimientos o terminología.

Ella también se ocupa de temas relacionados a pólizas, lo que a veces encuentra desafiante, dijo. La nueva tecnología también es un reto cuando se incorpora a la práctica.

Algunas de las cosas que no se mencionan en la enfermería son los detalles íntimos, dijo, y cómo reaccionar cuando atiendes a un paciente en su estado más vulnerable.

"Eso es lo que nos enorgullece de hacer lo que hacemos", dijo. “El realismo del trabajo”.

A la inversa, dijo Pico, cuidar de las personas en su estado más triste también es la peor parte del trabajo.

Uno de los desafíos, dijo, es educar a las personas a las que no les importa su salud. Hay algunas cosas que simplemente no se pueden enseñar en la carrera de enfermería, dijo, como la compasión.

Su día más difícil, dijo, fue cuando dos pacientes jóvenes murieron en su turno de trabajo. Para lidiar con tales situaciones, Pico dijo que ha aprendido a separar sus sentimientos y ser profesional, pero sin dejar de tener empatía.

Uno de sus mejores días fue cuando un paciente le envió su retrato pintado a color, que aún tiene.

"Esos son los momentos que te hacen sentir orgulloso de lo que haces", dijo Pico.

En otra ocasión, tuvo una paciente anciana que estaba en cuidados de confort. La paciente tenía tres hermanas que le preguntaron a Pico si podían pasar la noche en la habitación de la paciente. Pico estuvo de acuerdo, comparándolo con una fiesta de pijamas. Días después, la paciente murió, pero las hermanas no han olvidado lo que Pico hizo por ellas.

"Fue como un reflejo de mí y mis hermanas", dijo Pico.

Como educadora de enfermería, le muestran agradecimiento todo el tiempo y siempre es una buena sensación, dijo. Pico no trata tanto a los pacientes, pero reconoce que contribuye a la causa al capacitar al nuevo personal. Esencialmente, ella actúa como mentora.

Cuando tenga la oportunidad, viajará a Arizona o irá a Disneyland. Ella y su familia, que la han apoyado desde el primer momento, son titulares de pases anuales para ese parque temático.

La amiga de Pico, Delia Salutan, la llama "héroe anónimo".

"Ella es grandiosa", dijo Salutan, quien se presentó con Pico como asistente de enfermería certificada hace años. "Ella es un gran ejemplo para las enfermeras y como deberían ser. Ella no se da cuenta de lo increíble que es".

Ella siempre les dice a las enfermeras que nunca olviden por qué se convirtieron en enfermeras. La razón, según Pico: es importante para sus vidas. La enfermería es una carrera de elección, agregó.

"Creo que pase lo que pase, nunca debemos olvidar de dónde venimos", dijo ella.

Es el cuidado del paciente lo que la impulsa como educadora, dijo, y agregó que nunca espera cosas a cambio.

Las únicas dudas que tiene son las de sí misma, dijo Pico. ¿Estás haciendo un buen trabajo? ¿Estás haciendo una diferencia?

"Al final del día", dijo Pico, "se trata de la atención al paciente. Al final de cada día, me pregunto si hice una diferencia en la vida de alguien".

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