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Los dueños de propiedades que deseen albergar a más de seis trabajadores con visas H-2A en viviendas residenciales unifamiliares o de densidad media tendrán prohibido hacerlo ya que el Concejo Municipal de Santa María votó el martes para imponer una moratoria a la práctica.

La decisión unánime establece un congelamiento de 45 días en la capacidad del propietario de contratar a empleadores agrícolas para proporcionar vivienda a siete o más trabajadores con visas H-2A en residencias ubicadas en distritos de viviendas unifamiliares (R-1) y de densidad media (R-2) .

Según el fiscal adjunto Philip Sinco, la ordenanza fue presentada al consejo después de que el personal de la ciudad se enterara de dos incidentes relacionados con el uso de las viviendas para trabajadores H-2A. En un caso, un propietario intentó alojar a 16 trabajadores H-2A en una casa unifamiliar cobrando $500 por persona. Otro propietario desalojó a inquilinos de largo plazo para tratar de alojar a 28 trabajadores H-2A.

"Se está pagando una enorme cantidad de dinero por el alojamiento de estos trabajadores", dijo Sinco al concilio la noche del martes. "Eso está creando un incentivo para que algunas personas que tienen viviendas de alquiler sean contratadas para proveer servicios de vivienda. Con las necesidades de vivienda, hay una tendencia a querer incluir tanta gente en las casas como sea posible".

Los datos proporcionados por la Oficina del Censo de EE.UU. indican que los inquilinos ocupan aproximadamente el 50 por ciento de las unidades de vivienda de Santa María a una renta mensual promedio de aproximadamente $1,200. Tras observar un aumento reciente en el uso de viviendas R-1 por trabajadores H-2A, Sinco dijo que el personal de la ciudad estaba preocupado de que la práctica creará un "poderoso incentivo económico para usar unidades de vivienda H-2A" que impactaría aún más la vivienda de la ciudad y la tasa de vacantes, reportada por última vez de 4 por ciento.

"Tenemos que equilibrar la necesidad de albergar [a los trabajadores H-2A] con los impactos que tiene el tipo de vivienda en los barrios residenciales y el suministro de viviendas de la ciudad", dijo Sinco. "Queríamos presentarles esto para básicamente frenar lo que sucede, y mantener el status quo, permitir que el personal estudie el problema ... y regresar ante ustedes posteriormente con una ordenanza más completa que equilibrará todos los intereses".

Jeannie García, propietaria de vivienda en Santa María, y residente de 22 años de la ciudad, dijo que se preocupó después de haber sido testigo de cómo uno de sus vecinos había sido expulsado de su hogar para que el propietario pudiese acomodar a los trabajadores H-2A.

"Como propietarios, tenemos muchas preguntas", dijo, y expresó su preocupación por el impacto en el valor de la propiedad, la dinámica del vecindario y la composición del hogar. "Me alivia ver que el Concejo Municipal también tiene las mismas preguntas y preocupaciones. Entendemos que este es un asunto muy complicado ... y les pido a todos que voten 'sí' en esta ordenanza temporal para encontrar el equilibrio correcto para todos aquellos que se verán afectados por el programa H-2A".

Al expresar su oposición a la moratoria antes de la votación, Leo Corona calificó la superpoblación como un problema de toda la ciudad, no solo uno creado por viviendas H-2A. Corona dijo que la moratoria afectará a los productores agrícolas al limitar su fuerza de trabajo durante el pico de crecimiento y la temporada de cosecha.

"Va a tener un gran impacto en los productores a los que servimos al no poder proporcionar la mano de obra necesaria para cultivar la cosecha de los campos actuales”, dijo. "Poner una moratoria como tal va a frenar todo".

El residente de Santa María, Jason Sharrett, quien trabaja para la Comisión de Fresas de California como gerente del programa de educación de productores, expresó su preocupación por la falta de aviso dado a las partes interesadas y a los productores.

"La vivienda y el empleo son asuntos críticos en nuestra comunidad", dijo, "y apreciamos y apoyamos el interés de la ciudad de crear un ambiente positivo para nuestra comunidad. Sin embargo, nos preocupa que la ordenanza propuesta sea precipitada y no haya habido suficiente evidencia para corroborar la necesidad de esta acción de urgencia".

El personal de la ciudad dijo que los contratos actuales para proporcionar viviendas H-2A que excedan el límite de seis personas serán revisados por la ciudad caso por caso.

El personal y el Concejo Municipal pueden optar por extender la ordenanza dos veces, una vez por 10 meses y 15 días, y luego por un año, después de una notificación y una audiencia pública. Diez días antes de la expiración de la ordenanza, el personal debe informar qué medidas se tomaron para aliviar la condición que condujo a la adopción de la ordenanza.

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